Me duele Asturias

6 Mar

Tengo un montón de temas fashion pendientes para ser vistos y compartidos en este blog, pero hoy, estos apuntes sobre moda y belleza, esas cosas que en definitiva embellecen cuerpo y mente, se quedan aparcadas.
Hace días que me duele todo, me tira la piel, me escuece el alma, me duele a más de cuatrocientos kilómetros de distancia en un sitio llamado Asturias.
Hasta la web del ayuntamiento luce este lazo negro en señal de duelo por la tierra que muere.
Situé parte de mi novela Cuando menos te lo esperas, en ese paraíso terrenal que son Los Ancares, a unas cuantas montañas de una comarca minera que también comparte frontera con León y Galicia. Ibias es la tierra de mi familia, un concejo muy peculiar que mezcla acentos: bable, galego y castellano, y que marida sabores astures, leoneses y gallegos en unas empanadas únicas y unos caldos de berzas inigualables.
A punto estuve de que Ester y su familia se resguardaran en este rinconcito asturiano que conozco tan bien, pero por un lado temí no ser capaz de describir la grandiosidad del paisaje, y por otro lado no quise romper la barrera anti-turismo de un lugar que todavía no ha pisado un japonés.

tormaleo
Dentro de Ibias está Tormaleo, una aldea entre montañas, con casas de tejado de pizarra y paisanos maravillosos dentro. Más arriba, antes de llegar al pueblín está LA CAMPA DE TORMALEO, en cuya cumbre -el único suelo llano de esos lares- había una fuente natural de agua helada en la que todo niño de la zona se ha bañado alguna vez. En esa llanura se organizaban las fiestas populares más divertidas y alocadas, era ahí donde las familias celebraban merendolas bajo el chabolo y donde el eco del Asturias patria querida, sonaba mejor.

foto-campa-tormaleo
Hace años que ese lugar mágico fue borrado del mapa.
Una mina a cielo abierto le dio un mordisco mortal y la campa desapareció dejando esta imagen que os muestro.

Ibias_La_Mina

Esa especie de agujero del diablo fue el precio a pagar por el progreso, un peaje cruel que aseguraba trabajo y futuro.
Una mentira.

La horrible hondonada hoy es testigo del despido de miles de mineros, de la desfachatez de un empresario y de la incompetencia de los gobiernos: los de antes, los de ahora, los de la comunidad, los de la nación.
Sin entrar en detalles, resulta que aquí hay un patrón que dice que el viento y la lluvia se han llevado millones de toneladas de carbón, un ministro que no se quiere sentar en la misma mesa que dicho patrón, un “ere” injusto e inhumano y unos mineros que, como sus ancestros, han salido a la calles movidos de nuevo por la causa obrera.

minero

La televisión del principado y los demás medios regionales cuentan el día a día de estas movilizaciones, pero lejos de Asturias la cuenta atrás de una comarca sentenciada, apenas ha transcendido.

Como dijo el poeta y como cantó Víctor: Asturias si yo pudiera si yo supiera cantarte…

Menos mal que ahí está La Radio Minera de mi colega y ex-compañero de la Ser, Javier Manzano.
Como antes con la ganadería, acabar ahora con la minería sin buscar una alternativa a esta única industria de la comarca, es una especie de orden de desahucio.

En un tétrico efecto dominó, a los mineros sin trabajo les seguirán las casas abandonadas, los colegios vacíos, los bares sin parroquianos, los supermercados sin clientes. La ruina de esta región será quedarse sin gente y tal vez, solo tal vez, sea el temido turismo el que haga que las plantas trepadoras del abandono no se cuelen en las rendijas de los hórreos, los establos o las viviendas que un día cobijaron a los mejores tíos, a los mejores primos, a los mejores abuelos que nadie pudiera tener.
Pensé que al contarlo me dolería un poco menos, pero Asturias me sigue doliendo en el alma, ¿se me pasará?

***Imagen principal ayt de Ibias

***Imagen minero mipartefilosofica.blogspot.com

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4 comentarios to “Me duele Asturias”

  1. flori marzo 6, 2013 a 4:13 pm #

    Ana, es muy emotivo lo que describes, y es cierto que están desapareciendo unos paisajes muy hermosos, la avaricia del ser humano no entiende de razones, y arrasa con todo, sin pensar en las familias que se quedan desamparadas. Un beso

  2. Rosa marzo 6, 2013 a 8:47 pm #

    Qué gran post Ana. No se puede describir mejor lo que está pasando en Asturias que, al igual que otras zonas de España, están abocadas a la más absoluta ruina por la desfachatez de quieres estaban obligados a gestinar NUESTROS recursos. La foto de lo que fué la campa lo dice todo. Y es imposible que no duela verla.

  3. Eva Álvarez Cadenas marzo 7, 2013 a 9:21 am #

    Sí muy bonitas palabras, Ana.
    ¿Sabes qué es lo peor aún? Nos duelen los despidos sí pero es que si este señor (Vitorino Alonso) continúa la mina a cielo abierto irán todos los pueblos abajo literalmente. No respeta ni a la gente ni a la naturaleza.

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  1. Me duele Asturias | masguapaquetu - marzo 6, 2013

    […] Me duele Asturias. […]

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