Archivo | abril, 2015

El efecto Jussi

30 Abr

OLYMPUS DIGITAL CAMERAUna fecha preciosa: miércoles 15 de abril; un lugar maravilloso: la librería Espacio Escarlata de Madrid; un entrevistado interesante: el escritor danés Jussi Adler-Olsen y un resultado que se veía venir: un deliciosa conversación de media hora, tan jugosa y electrizante como los libros de Jussi.

Escribo esto en un intento de hacer perdurar en el tiempo ese rato compartido.

Lo primero que me sorprende de esta cita es el hecho de tenerla,  se supone que un escritor súper-ventas como él, es una celebridad que debería tener la agenda a tope y estar en todos las televisiones, radios, periódicos y revistas…pero por lo visto, lo escritores, incluso los de éxito, no se cotizan al alza en la prensa española. En fin… gracias a ese pobre baremo de los compañeros periodistas me veo con el autor de “La Mujer que Arañaba las Paredes”. El primero de una serie policiaca compuesta por cuatro libros más: “Los Chicos que Cayeron en la Trampa”, “El Mensaje que Llegó en una Botella”, “Expediente 64” y el recién llegado “El efecto Marcus”.

Durante la conversación le digo que leo en su curriculum que estudió medicina, sociología, historia política y comunicación audiovisual, que también fue redactor para revistas y cómics, coordinador del Movimiento por la Paz de Dinamarca, redactor jefe de una revista semanal de televisión y presidente del consejo de administración de distintos consorcios empresariales, además de ser el dueño de una librería de segunda mano muy conocida en su paíspero que no encuentro por ninguna parte, ni una sola referencia a su experiencia como policía. Él sonríe y dibuja con sus brazos un gran un gesto de negación, mientras me confirma que no ha pasado un solo día trabajando en una comisaría de policía. <<Lo que si tengo es un trato muy estrecho con una especie de Comunidad de los funerales de policía, es un grupo de agentes que desde 1975 ponen dinero para costear sus funerales, y cuyos miembros hoy en día siguen vivos y ya rondan los 80 años, entre todos han convenido que el dinero resultante se lo quede el último en seguir vivo, son gente con sentido del humor que además me han contado muchas de las vivencias policiacas que luego reflejo en mis libros. Aun así me gusta colarme en los lugares y ambientes que describo, te podría contar que para escribir sobre un tema médico me infiltré en un hospital con bata blanca  incluida, emulando los pasos de mi padre que era doctor…  >>

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El personaje central de la saga del Departamento Q es Carl Mørc, un policía abatido por la pereza que encuentra su contrapunto en Assad, su asistente inmigrante con el que convive profesionalmente en los sótanos de la comisaria. Ambos Carl y Assad, parecen personajes de comics, y le pregunto a Jussi que si dada su relación con este universo le tienta convertirlos en dibujos…<< me lo han propuesto varias veces, pero hasta ahora no lo veo conveniente. Reconozco que parte del éxito de los libros es la relación que se establece entre los dos personajes, Carl, con toda su vaguería encima, es en el fondo, un espíritu libre, un buen policía al que Assad tiene que empujar constantemente. En realidad más que en el comic, la inspiración para la creación de estos personajes vino a través de una propuesta de un compañero de televisión para hacer una serie, pero finalmente preferí darle vida al Departamento Q en forma de novela, porque si quiero estrellar un helicóptero en el atlántico me lo puedo permitir y esto en televisión no sería posible, escribiendo novelas me siento más libre. >> 

Como escritora (a años luz de él) entiendo esa libertad de la que habla, pues mientras escribes  eres dueño de los personajes, sin embargo, a veces, en la imaginación de un escritor las situaciones se complican y los protagonistas se rebelan, le pregunto por el secreto de la contención para lograr mantener en equilibrio esa balanza con la dosis exacta de humor, amor, intriga, sangre, sordidez  dulzura…<<intento sentir lo que sienten los personajes, pero también entiendo que los lectores necesitan un respiro ante situaciones intensas como las que vive en sus seis años de encierro la protagonista de La Mujer que Arañaba las Paredes, o como las que experimentan los padres El Mensaje que llegó en una botella, y que reconozco que mientras las escribía me hicieron llorar, por eso, en contra de lo que hacen otros escritores de novela negra, yo introduzco el humor, es mi manera de enganchar al lector y mantener el suspense.>>

Los libros de Jussi son de esos que enganchan, de esos, que no puedes dejar ni para hacer pis. Recuerdo una siesta que finalmente no hice, por que empecé a leer El Mensaje que llegó en una botella, y se me hizo de noche leyéndolo, la sensación como lectora es que te has montado en una montaña rusa con sus subidas y bajadas sin tregua. Algo parecido pasa en la conversación, hay que ir acabando y la entrevista no me está quedando nada objetiva, cuando me documenté intenté encontrar alguna crítica de la que pudiera defenderse, pero no encontré ninguna mala palabra referida a él, así que le paso la fusta y le pido que se auto-critique << soy vago, muy vago y como fui editor soy muy exigente conmigo mismo, pero escucho a mi editor y a mi mujer y me dejo aconsejar y es que no sé si soy buen escritor, lo que si sé, es que soy buen editor. No escribiría siempre, solo de vez en cuando, pero el compromiso es hacer diez libros sobre el Departamento Q y si volviera a empezar no se si cambiaría esa forma de hacer las cosas, pero desde luego mantengo mi idea de que cada libro de la serie sea distinto en contenido y ritmo .>>  

foto_libro

Dejo para lo último su nuevo libro “ El efecto Marcus” y le pido que me lo firme, dedicándoselo a mi marido Carlos y a mi hermano Pedro, que junto con mi tía Merce, me ayudaban a formar una especie de club de lectura jussiano. Hace dos meses que nos falta Pedro. Jussi mira al cielo y después escribe su dedicatoria.

la foto

 

***Gracias, mil gracias, al equipo de Comunicación de Maeva y especialmente a Laura Russo.